Muchos visitantes pasan por aquí y me miran con desprecio, asco, repugnancia, como la peor de las delincuentes, si tan solo comprendieran que esto no es lo que quiero ser o más bien que esto no es lo que soy, en el fondo les temo, algo me dice que ellos son los culpables de que me encuentre en esta celda, y además hay mitos de que todos son asesinos despiadados los cuales matan sin ningún tipo de compasión desde madres hasta hijos indefensos, pero no deja de ser solo mitos ya que ni siquiera las bestias más crueles podrían hacer tal cosa. Mi única verdad es que quiero ser libre, no sé qué tal fue todo antes de esto pero algo dentro me dice que mejor, mucho mejor". Anónimo
Hace poco conocí a alguien, interesante en gran magnitud, incapaz de pasar desapercibido. Al igual que yo muchos no pudieron evitar acercase, de lo que no estoy segura es de cuantos lo hicieron con una intensión similar a la mía. Se escuchaban rumores a cerca de él, y su aspecto impedía acercar en demasía y es que en verdad había algo que detenía cualquier intento de hacerlo, quizá no algo de otro mundo o místico, pero si imposible de evitar.
Se encontraba en un lindo lugar pero en uno de los peores sitios de éste; no parecía querer estar allí, pero no se podía ir, tal parece debía cumplir un cometido por decirlo así.
Espero no haberlo alucinado y sobretodo no ser aún más excluida de la sociedad por lo que diré: Jamás había visto tanta tristeza en otros ojos (incluyendo los míos) como la que pude apreciar aquel día. Imposible no perderse en aquella mirada desconsolada y distante, ¿Cómo podía yo siendo mortal reprimir aquellos deseos de posarme en sus pensamientos por un instante al menos y juzgar desde otra perspectiva tan cruel mundo en el que habitamos? ¿cómo evitar sentirme tan miserable sabiendo que estaba siendo partícipe de aquella masacre a la libertad? y sobretodo ¿cómo olvidarme de lo que había vivido en vez de compartirlo con alguien más?
No sé si ya lo notaron, y es que aquel alguien que conocí hace poco era una serpiente. Nunca había tenido la oportunidad de conocer a ninguna otra en cautiverio, era la primera vez que iba a un zoológico y no niego que fue una muy bonita experiencia, creo que toda la vida me han gusta las serpientes y esa fue la razón por la que fui al zoológico, quería conocer una que otra especie más, magnifica experiencia a decir verdad.
Sin embargo sigo insistiendo en que no son felices estando en un pequeño estante y detrás de un gran vidrio. ¿Quién podría serlo? solo hay que ponerse en su lugar para lograr entender cómo ha de sentirse estando fuera de su habitad, incapacitada para moverse libremente y siendo perturbada a diario por visitantes ruidosos que nunca alcanzarán a apreciar a tal ser tan cautivador.
¿Con qué derecho encierran a un animal inocente durante toda su vida con fines lucrativos? ¿De donde creerán sacar ese poder?
No hay comentarios:
Publicar un comentario